Un gol de Hirving Lozano poco después de la media hora de juego fue
suficiente para enloquecer a México y sellar el primer triunfo de la
historia del Tricolor en Copa del Mundo ante Alemania, tras vencer 1-0 a
los germanos, actuales campeones mundiales.
El equipo nacional se presentó en el estadio estelar del
Mundial de Rusia 2018, el Luzhniki de Moscú, ante más de 45 mil
aficionados mexicanos que hicieron sentir a la escuadra de Juan Carlos
Osorio como en casa.
El colombiano plantó un equipo sobrio y con algunas sorpresas,
como la presencia en el cuadro titular de Jesús Gallardo, quien trabajó
como lateral izquierdo, para que Miguel Layún, habitual en la zona de
carrilero, apareciera por derecha en el medio campo. Ahí, en la cintura
de la cancha, Osorio ganó la partida táctica, pues Héctor Herrera y
Andrés Guardado se impusieron a su símil alemán con buena recuperación y
rápida salida a un inspirado Carlos Vela, quien fue el conductor de un
equipo voraz y sagaz en el contragolpe.
Con un primer tiempo notable, México encontró el gol de la
victoria a los 35 minutos luego de al menos un par de fallas del ataque
nacional. En un rápido contragolpe, Andrés Guardado y Javier Hernández
hicieron una rápida pared que dejó en gran posición al “Chicharito”,
quien antes de entrar al área cedió a Hirving Lozano por izquierda, para
que el “Chucky”, previo recorte, pusiera el balón en las redes.
A partir de ahí el Tricolor comenzó a trabajar su victoria con base
en el orden y el espíritu de un equipo que, sobre todo en el segundo
tiempo, fue superado durante muchos lapsos del juego por la escuadra
campeona del mundo.
Guillermo Ochoa volvió a ser fundamental, al sacarle un disparo a Toni Kroos, quien buscaba el ángulo superior izquierdo.
La fiesta fue redonda para el Tricolor, pues en ese segundo
lapso apareció Rafael Márquez en sustitución de Andrés Guardado, para
cumplir con su quinta participación en Copa del Mundo y convertirse así
en el tercer jugador en la historia en lograrlo, y el segundo mexicano
en presumir el logro, después de Antonio Carbajal.
Con el resultado, México asumió el liderato del Grupo F, al
llegar a tres puntos y a la espera de lo que ocurra hoy en el duelo
entre Corea del Sur y Suecia, los otros integrantes del sector.
La victoria del equipo mexicano sirvió para vengar la derrota
de 6-0 en 1978, y las eliminaciones de los Mundiales de 1986 y 1998.
Además, fue el inicio de una interminable fiesta en el Día del Padre.
Victoria que ilusiona
Jugamos como nunca, ganamos como siempre... habíamos soñado los aficionados mexicanos.
Ayer, en Moscú, la historia de pesimismo y derrota se esfumó de
la mente de los mexicanos, el Estadio Luzhniki fue testigo de un golpe
anhelado, ni más ni menos, ante el campeón del mundo y máximo favorito
para ganar el Mundial.
De la mano de Juan Carlos Osorio, pero acompañados por unos 45
mil corazones mexicanos, México dio la primera gran sorpresa de la Copa
del Mundo al vencer por la mínima a Alemania, en duelo inaugural del
Grupo F.
Las estadísticas jugaban en contra, las apuestas y la
mentalidad también, pero fue Hirving Lozano, el mejor delantero mexicano
del momento, quien desató el grito estruendoso de los tricolores que se
dieron cita al estadio y quienes veían cómo al minuto 35 se estaba
aclarando el sueño tras una buena jugada de Javier Hernández y una mejor
definición del atacante del PSV.
El juego iba calmado, Jesús Gallardo debutaba con una
participación digna de experimentado mundialista, mientras Héctor
Herrera daba pausa y salida, volviendo locos a los teutones.
Pero la gran clave, esa que soportó la idea de Osorio, fue una
que ya habíamos visto en Brasil 2014 y de nueva cuenta se encontró en
los guantes de Guillermo Ochoa, quien con vuelo descomunal, arañó el
balón para mandarlo al travesaño, luego de un tiro libre de Toni Kroos
que arrebató suspiros de ambas naciones y mandó nerviosos a los
mexicanos al medio tiempo. .informador.mx

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